Las adicciones suponen un grave problema de salud pública mundial que requiere un abordaje multidisciplinar que permita identificar su origen y correcta terapéutica. La terapia Cognitivo-Conductual ofrece un espacio sin precedentes para, a través de un determinado régimen de rutinas y un correcto seguimiento, rehabilitar al paciente adicto.
En este sentido, y gracias a este enfoque terapéutico, se consigue un análisis preciso de lo que desea hacer el individuo y lo que hace en realidad. Haciéndole tomar consciencia de la repercusión de sus acciones y fomentando una rehabilitación más sólida.